Si o no?
Ayer conversé con un muy buen amigo por teléfono:
(..)
Pili: Por qué no le haces caso a Pepita? Se nota que le gustas
Él: Porque no. Y cuando no, pues no.
Pili: si pues, cuando no, es que no.
(..)
Nos entendimos perfectamente y no pude refutar su principal razón: NO. No me estaba dando excusas para no salir con ella, me estaba diciendo la verdad.
Mi amigo podría haberme dicho lo que muchos hombres (y mujeres) dicen, primero cosas simples como: es que es muy alta, es que es muy baja, es que es demasiado habladora, es que es poco alegre. Y segundo, cosas más “profundas”: es que vive muy lejos, es que no tengo tiempo para una relación, es que acabo de terminar otra relación y quiero estar solo por un tiempo (y ya va más de dos años), es que soy muy independiente, es que no quiero una relación estable en este momento, es que me quiero encontrar a mi mismo, es que estoy pasando por una etapa de auto-reflexión, auto-conocimiento, auto-crítica, auto-ayuda, auto-stop…
Él prefirió decirme la verdad: Pepita no le gusta, no le hace pum pum, no hay mariposas. No, porque no. NO.
Me pareció muy sincero y luego pensé: Ese NO es tan NO, como los sí son SI.
Porque por correspondencia, cuando es que sí, es sí. No hay razón alguna, sólo es sí. Puede ser que no sea el momento, ni el lugar, puede ser que no sea conveniente ni aconsejable, que sea ridículo o que nadie lo entienda. Puede ser que esa persona tenga los defectos que jamás imaginamos entender, no importa, porque cuando es sí, es SI. Porque cuando es un real y rotundo SI, uno quema hasta el último cartucho, todo con tal de no perder ese SI que sale del corazón; lo siento, ni vuelta que darle, ni explicación que anexarle, ni lógica qué buscarle… las razones sobran, es un SI y admitámoslo: por poco o mucho que duren ¿no son increíbles los SI?

2 Yada yada yada:
Si.
Mujer de pocas pero contundentes palabras.
Publicar un comentario en la entrada